Frygt og Baeven
Tengo una ataque de alergia furioso y demente. Me asalto ayer a la noche en plena maratón de películas para chicas y sabia, lo sabia, que iba a ser duro. Me levanté como pude y lo primero que hice fue intentar dominar la nueva licuadora. Perdí. Me levante de la derrota y volví a intentarlo. Perdí. No me di por vencida y arremetí con furia contra el aparato que se negaba a obedecerme y finalmente gane. Fueros destrozados dos duraznos, dos naranjas y medio limón. Me hice un te, calenté pan y me dispuse a esperar.
La lucha en estos últimos días fue, no les miento, demente. A la familia política hay que hacerla más feliz que a la propia. Hay un libro de Rodrigo Rey Rosa escritor que no soporto, al cual le tengo un rechazo serio y visceral, al cual no puedo volver a leer ni con una pistola en la cabeza. Pero al mismo tiempo creo que otras personas si puedan leer esa sordidez exagerada, importadamente exagerada, y sean felices. El nuevo avance del año: sigo siendo un ególatra sin remedio pero al menos ya pienso realmente en lo que quiere los otros. O algo así.
Un tonto lindo se me hizo el lindo todo en la parada del 15 ayer, después de la última incursión en la compra aguerrida. Viva el consumismo. Al tonto lindo no le funciono.
Pero saliendo de todos esos lugares. Sobretodo de la prisa. Debo admitir que me emociona el ánimo de poder representar en objetos el hecho de tener a quien querer. Siempre quise, nuevamente: a mi estas cosas NO me dan vergüenza, un novio que no tuviera temor o temblara ante el modo intempestivo con el cual demuestro amor. Me fue concedido. Y ahora radicalmente puedo dárselo en forma de objetos, hermosos todos ellos, que parten en dos las relaciones ideales: una remera de Courtney Love y un libro de Kierkergaard. Soren. Un libro de Casullo para mi mejor amigo. Muchas cosas para mi madre, todas hermosas, todos códigos de mujeres. Esmaltes brillantes sobre valorados en precio, valorados en belleza para mis amigas, con pequeños objetos para el pelo. Un libro de Franzen para establecer el código del amor y ver si lloramos en las mismas páginas. Yo si llore y lo leí en invierno, vos lo vas a leer en verano. Vas a entenderlo. Todo. Y llorar en la playa argentina mientras todo cariño se cae alrededor. Eso es la épica.
Los quiero entonces a todos y si bien nunca me dirigí a los lectores quiero decir que si en este último año y medio no conteste ningún mensaje o establecí comunicación alguna no es altanería ni tampoco falta de tiempo. A todos los que siempre se preocuparon por leer y hasta se preocuparon a secas. A los que conocí por acá, en la fortuna y en la realmente puta suerte porque a mi que he hecho en esta tierra. Al silencio. A las esquelas sentidas por la muerte de mi padre frente a los silencios cobardes o las huidas. La confirmación de que el que escribe solo puede huir. A la gente que se ocupa de leer con cuidado cada entrada de este blog que ya lleva 4 años en la ruta sin fin de la virtualidad, por lo tanto sin esperanza. A los que escriben en la noche como polillas atoradas en un poste de luz. A los que escriben lejos del tiempo, las vanguardias, los grupos y las modas. A los que escriben por prisa y no publican. A todos los solitarios de la noche que hacen click en Publicar Entrada cuando ya raya el día. A los que escriben por el hecho de vomitar, olvida y jamás vuelven a leerse. No les importa. A los hombres que saben cocinar y a los encantadores de cobras negras. A las Amazonas. A las mujeres en lucha no contra el genero, sino lisa y llanamente contra la estupidez. A los que creen que anticapitalista es sinónimo de feminista y antifascista es hermano de antiestatal. A los que aman sin medida y sin sosiego, lejos de la tranquilidad, cerca del caracter tormentoso y definitivo.
En definitiva a hipster luchadores de esta tierra.
A las ratas de cañería
A los desangelados
A los sucios y desprolijos
A los que templaron carácter el 20 de diciembre
A los que sintieron terror el 26 de junio
A los que hablan en términos de nosotros y entienden que "masa" es fascista
A los luchadores anarquistas sin vergüenza del corazón que llevan y lo rojo de su latido
A los que creen que la política es un animal vivo y el autor es un sujeto muerto
A las mujeres, a las putas, a los putos, a las travestis
En definitiva
A los desesperados
Feliz Navidad, Frygt of Baven, Sturm und Drang
Now playing:
Bill Callahan - A Man Needs a Woman or a Man to Be a Manvia FoxyTunes

Escrito por
H el diciembre 24, 2008
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