La campana de Cristal
¨La escencia de la ficción es el trabajo sobrio: la tarea de escribir, la tarea de leer¨ Jonathan Franzen - ¨How to be Alone¨ Hoy salí con Marcelo a recorrer la parte de Boedo que quedo del otro lado de la autopista, donde él jugó al fútbol, creció y fue feliz. De más esta decir que si un barrio justifica la mistica literaria sin duda es Boedo. Y no porque se tenga que hacer del barrio o la pertenencia al mismo un genero barrial. Eso no importa, o al menos a mi no me importa. Lo que tiene Boedo es que guarda la posibilidad de escribir. Puede ser que las casas viejas, silenciosas y difíciles de calefaccionar, con techos altos y ruidos imperptibles; formen el extraño microclima que se necesita para escribir. Eso más la posibilidad de que en Boedo aun se puede caminar y señalar las cosas que están, como también señalar las cosas que que ya no están, permiten la extraña combinación, Cheever, entre lo cotidiano, el lugar donde se vive, y lo fantástico, aquello que se imagina o aquello que se desea fervientemente.
Por eso, si se vive en Boedo, y se recibe, por ejemplo, un llamado telefonico, y se dice del otro lado de la linea, comprendo pero estoy escribiendo, la frase sonara completamente creible, como tambien completamente esperanzadora, y en fin se dira, podemos comer más tarde, podemos vernos otro dia, nos sentamos en el pasaje Totoral, y miramos el cielo. Cosas asi. Nada de afectaciones.
(Aclaración: si a mi me llaman, sera disculpame estoy leyendo, pero por supuesto puedo leer en otro momentito)

Escrito por
Helena el octubre 08, 2006
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